No sólo del azar vive el cáncer

Hace unos días, El País publicaba un artículo que decía que la principal causa del cáncer era el azar, que surge a raíz del artículo “Stem cell divisions, somatic mutations, cancer etiology, and cancer prevention“, publicado hace justo una semana. No sólo este, también otros medios se han hecho eco de la nota de prensa con entradas casi idénticas (1, 2, 3, 4).

Pues bien. Tras el titular, se dice: “Dos tercios de los cánceres no pueden prevenirse con el estilo de vida; la detección precoz es más esencial que nunca“. ¿Es esto todo lo que nos dicen Tomasetti y cols en su paper? Es el mismo equipo que hablaba del factor mala suerte hace dos años y que entonces sí concluía que “Only a third of the variation in cancer risk among tissues is attributable to environmental factors (…) The majority is due to “bad luck,” that is, random mutations arising during DNA replication in normal, noncancerous stem cells“.

Entonces, ¿determina el factor mala suerte el cáncer?

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Café y cafeína, ¿adicción, tolerancia o realidad?

Lunes después de un puente: el café más cargado del mes en aquellas personas que lo ha disfrutado, para reconectar con fuerza. La bebida que aparentemente consigue que los días largos se aceleren cuando coges la taza caliente. El trago excitante de tomar cuando impera el relax.

¿Los efectos del café disminuyen en el tiempo a igualdad de dosis?, ¿existe la adicción?, ¿hemos convertido el café en la mejor excusa para un reencuentro?,  ¿decir ‘Sin la taza mañanera no soy yo’ es para preocuparse? ¿Cuánto hay de cierto?  Continuar leyendo “Café y cafeína, ¿adicción, tolerancia o realidad?”

El discurso del miedo para defender lo indefendible

Harto. Harto me tienen los comunicados grandilocuentes que intentan esquivar críticas inesquivables. Que rondan la idea general sin reconocer errores o defectos, sin proponer alternativas, que no dan explicaciones y sólo buscan excusarse con (y escudarse en) la idea de que no hay otro modo.

Porque lo peor es ese discurso del miedo. Si no se siguen haciendo las cosas como hasta ahora, si no seguimos dando nuestro sello al producto que nos han pedido, desataremos el Armageddon. Y seguro que esta excusa (re)suena y vuelve a sonar.

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